Prepara tu pizza hawaiana en casa

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La pizza hawaiana es objeto de amor y odio a partes iguales, y es que no todos los paladares disfrutan de sus trocitos de piña. A pesar de ser una receta arriesgada ha llegado a lo más alto y hoy en día se puede encontrar en cualquier pizzería.

Como sabemos, la pizza hawaiana presenta habitualmente jamón y piña sobre una base de queso fundido y tomate; aunque algunas versiones pueden incluír cebolla, tocino, pimiento verde, champiñones o incluso jalapeños o gambas. Tenga lo que tenga la pizza, mientras mantenga la piña, se considerará una pizza hawaiana.

El origen de la pizza hawaiana

Receta pizza hawaiana

En contra de lo que podríamos pensar no viene de Hawai, sino que se considera una creación de la gastronomía alemana. El cocinero televisivo Clemens Wilmenrod (en antena entre 1953 y 1964) elaboraba unas tostadas llamadas tostas Hawai con la piña como ingrediente estrella; y se cree que la pizza hawaiana es una evolución de éstas.

Cómo preparar una masa para pizza en casa

Quizá, creyendo que es un proceso complicado, nunca te has atrevido a preparar tus propias pizzas en casa, pero tanto los ingredientes que necesitas como el proceso de elaboración son básicos. ¡Además así siempre nos aseguramos de que consumimos productos de calidad!

Para preparar una masa para pizza únicamente necesitas 1 kg de harina de trigo, medio litro de agua, 45 ml de aceite de oliva, sal y entre 25 y 30 gramos de levadura fresca de panadero o levadura deshidratada.

Proceso:

    • Tamizar la harina, colocarla en un bol grande y mezclarla en primer lugar con el agua y la levadura. Batir con un cucharón de madera hasta que veamos cómo adquiere la consistencia suficiente para despegarse de las paredes del recipiente.
    • Mientras seguimos batiendo con la cuchara, añadir el aceite y la sal (al gusto). Si no adquiere la textura deseada podemos espolvorear poco a poco más harina para solucionarlo.
    • Cuando la textura sea la correcta nos trasladamos del bol a la encimera o a la mesa para seguir amasando manualmente hasta que adquiera la elasticidad adecuada.
    • Hecha una bola, la vamos a dejar reposar unos 45 minutos cubierta con un paño. Así conseguiremos que la masa duplique su volumen y sea más esponjosa.
    • Pasado ese tiempo ya sólo quedará darle forma con el rodillo para empezar a preparar nuestra pizza.

Receta de pizza hawaiana casera

Para elaborar tu propia pizza hawaiana necesitas sólo cuatro ingredientes fundamentales: salsa de tomate, mozzarela, jamón cocido y piña. Aunque, como hemos visto al principio del artículo, puedes innovar añadiendo lo que más te guste. El proceso es el siguiente:

    • Precalentar el horno a 200°.
    • Extender la masa dándole la forma y dimensiones que deseemos.
    • Cubrir con la salsa de tomate. Por supuesto, puedes comprarla preparada o cocinar tu propia salsa. Si añades un poco de cebolla y especias al gusto, como albahaca u orégano, te quedará estupenda.
    • Esparcimos ahora una capa de mozarella rallada. Los amantes del queso tienen permitido echar toda la que quieran, ¡el queso, siempre al gusto!.
    • Añadimos por último los tocitos de jamón cocido y de piña que queramos, ¡vosotros elegís las proporciones! También podemos esparcir un poco más de orégano u otras especias.
    • Colocamos la pizza en el horno, manteniéndolo a 200° y durante aproximadamente 10 o 15 minutos.

Consejos para conseguir una pizza hawaiana bien horneada

Para evitar que la piña se estropee y la mozarella se queme, lo más recomendable es poner la bandeja con la pizza en la parte inferior del horno, con la opción de calentar sólo por abajo durante los primeros 5 minutos.

Si además preparamos la pizza en un recipiente de cristal podremos controlar el aspecto de la masa, y decidir cuándo podemos cambiar al horno a calentar por completo y cuándo está lista para comer.

Ventajas de la pizza hawaiana

Aunque, como cualquier pizza, es una fuente de carbohidratos (se encuentran en la masa y la salsa), la pizza hawaiana es la que menos calorías contiene. Además, nos podemos beneficiar de las características diuréticas de la piña, del alto aporte de sodio y vitamina B1 del jamón cocido, y de las propiedades antioxidantes de tomate.

Rica, divertida de preparar, y saludable. ¿Qué más podemos pedir?

¿Conoces alguna receta similar o alguna variación?
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