Las fiestas navideñas son siempre motivo de felicidad debido sobre todo a reecuentros y ambientes familiares. Sin embargo, también se cometen muchos excesos que pueden resultar malos para la salud. Las comidas copiosas y el exceso de alcohol hacen que nuestro organismo sufra. Aquí tienes una lista de 10 hábitos que deberías intentar evitar a lo largo de estas fiestas.
10 cosas que debes intentar evitar
Comidas pesadas:
La comilonas son típicas de estas fechas. La ingesta masiva de alimentos cárnicos, salsas ricas en grasas y otro alimentos pesados pueden hacer mella en tu salud. Es probable que después de la fiestas sufras de problemas digestivos como acidez, pesadez de estómago, diarreas o flatulencias. Para evitar estas molestias, intenta hacer comidas ligeras, dando prioridad a las verduras y hortalias y dejando de lado comidas más agresivas. Además, es importante cuidar el aparato digestivo con hierbas naturales como la manzanilla, el hinojo o la menta, ya que ayudarán a realizar una mejor digestión.
Alcohol:
El alcohol es otro de los hábitos poco saludables de estas fechas. El vino, los combinados y cocktails pueden hacer que tu estómago sufra y que consumas más calorías de las debidas. Intenta evitar el alcohol, y, en caso de consumirlo, intenta que sean licores con efectos digestivos como determinados licores. Aunque estemos acostumbrados a que el alcohol forme parte de nuestra vida diaria, no deja de ser una droga que le hace mal a nuestro organismo.
Falta de ejercicio:
La falta de tiempo, las preparaciones y las vacaciones nos aislan de nuestros deberes físicos. En Navidad es más importante que nunca seguir con el ejercicio físico para mantener el organismo sano y quemar esas calorías innecesarias que consumimos casi a diario.
Estrés de las preparaciones:
Tener invitados en casa es siempre motivo de estrés, sobre todo si quieres que todo salga perfecto. No dejes que los nervios se apoderen de ti e intenta planificar todas las comidas y cenas con antelación. Si ves que sufres de los nervios, dedica tiempo a ti mismo: relájate con ejercicios respiratorios o de yoga y mantén activo tu cuerpo.
La depresión navideña:
Aunque parezca mentira, hay muchas personas que sufren en Navidad porque la melancolía les invade. Son fechas muy señaladas en las que se echa de menos a las persona que ya no están entre nosotros. Intenta canalizar esos sentimientos hacia algo productivo y disfruta de las personas que tienes a tu alrededor.
Problemas familiares:
Es bien sabido que en todas las familias existen rencillas. Juntar a tanta gente tan diversa puede causar estrés, pero no dejes que esto te supere. Intenta mantener un carácter conciliador y pacífico para que no te amarguen las fiestas.
Expectativas de una Navidad perfecta:
La Navidad perfecta, probablemente, no exista. No intentes controlarlo todo para que todo vaya bien. Intenta poner los máximo de ti y deja que las cosas flyan de forma natural.
Problemas económicos:
La comida, los regalos, las cenas con amigos fuera de casa… son siempre motivo para preocuparte por tu bolsillo. Intenta mantener hábitos un poco austeros para que la cuesta de Enero no e haga tan dura.
Los viajes estresantes:
Muchas familias tiene que hacer viajes largos para reencontrarse. Y los viajes suelen ser también una fuente de estrés. Para evitar malos ratos, planifica bien tu viaje con antelación y no desesperes, en especial si viajas en coche, ya que puede tener consecuencias fatales.
Los problemas con los regalos:
Pensar en qué cosas regalar también da siempre quebraderos de cabeza. Si estás muy perdido, ten en cuenta que lo importante es el detalle y no tanto el carácter material.